Esquizofrenia

La Esquizofrenia es una enfermedad  que causa pensamientos y sentimientos extraños y un comportamiento poco habitual. Es una enfermedad psiquiátrica poco común en los niños y es muy difícil de reconocer en sus primeras etapas. El comportamiento de niños y adolescentes con esquizofrenia puede diferir de los adultos, es una enfermedad crónica y compleja que no afecta por igual a quienes la padecen. Cuando aparece esta enfermedad nos encontramos ante un proceso gradual y progresivo del deterioro de la personalidad del niño.

Es un desorden cerebral que afecta la corteza pre frontal del cerebro. Diversas investigaciones han demostrado que se origina debido a la presencia de genes anormales en los cromosomas, cambios en el cerebro, factores bioquímicos y del ambiente que desencadena un deterioro en la capacidad de pensar, dominar sus emociones, tomar decisiones y relacionarse con los demás.

esquizofrenia cerebro

La esquizofrenia en niños

Las esquizofrenias que aparecen antes de los 5 años tienen rasgos extremadamente comunes con el autismo y solamente una evolución posterior, con la aparición de síntomas psicóticos propiamente dichos, permitirá un diagnóstico certero. Antes de los 3 años, el diagnóstico diferencial es muy improbable, es prácticamente imposible distinguir una esquizofrenia de un autismo. Solamente quedará esclarecido con el paso del tiempo.

A partir de los 5 años, el diagnóstico diferencial se va esclareciendo con la presencia de síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios) en la esquizofrenia. El comportamiento de un niño con esquizofrenia puede cambiar lentamente con el paso del tiempo. Por ejemplo, los niños que disfrutaban relacionándose con otros pueden comenzar a mostrarse tímidos y retraídos, como si vivieran en su propio mundo. A veces, comienzan a hablar de miedos e ideas extrañas. Pueden comenzar a aferrarse a sus padres y a decir cosas que no tienen mucho sentido. Los maestros pueden ser los primeros en darse cuenta de estos problemas.

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Se pueden observar:

  • Desórdenes del comportamiento
  • Ver cosas y oír voces que no son reales (alucinaciones)
  • Cambios bruscos de humor
  • Características similares al niño autista
  • Lenguaje extraño o poco usual
  • Ansiedad severa y temerosidad
  • Disminución en la higiene personal
  • Ideas de que “lo están persiguiendo” o están hablando de él
  • Desórdenes de carácter
  • Personalidad extraño
  • Comportamiento tímido
  • Caprichoso con actitudes maníacas
  • Deterioro de sus relaciones sociales
  • Dificultades en el ámbito escolar

En general, los síntomas psicóticos pueden dividirse en dos grandes grupos:

  1. Síntomas “positivos”, o productivos: Se refiere a conductas o modos de pensamientos que aparecen durante una crisis psicótica, en forma aditiva (nuevas conductas se añaden a las existentes). Son los delirios y las alucinaciones fundamentalmente. En este caso la palabra “positivo” no tiene connotaciones favorables; significa simplemente que “algo se suma o añade”.
  2. Síntomas “negativos”, o propios del deterioro: se restan capacidades apareciendo signos de embotamiento o de carencia. Disturbios psíquicos, el aplanamiento afectivo, la torpeza en las relaciones interpersonales, retraimiento, aislamiento, depresión, baja autoestima, etc.

¿La esquizofrenia es hereditaria?

Si en la familia hubo otros antecedentes familiares de esquizofrenia puede ser hereditaria, pero en un porcentaje relativamente bajo, no supera el 25% de posibilidades.

¿Cómo se trata la esquizofrenia infantil?

En primer lugar es muy importante realizar una evaluación integral con diversos profesionales y terapeutas (psiquiatras, psicólogos, psicopedagogos, etc.) Generalmente, los niños diagnosticados con esta patología necesitan un plan de tratamiento con una combinación de medicamentos y terapia individual, terapia familiar y programas especializados (escuelas, actividades, etc.) Los medicamentos psiquiátricos pueden ser útiles para tratar muchos de los síntomas y problemas identificados. Estos medicamentos requieren la supervisión cuidadosa de un psiquiatra de niños y adolescentes.

El electroshock se reserva para los casos de baja respuesta a los neurolépticos, o para cuadros muy desorganizados con riesgos físicos para el paciente (conductas autoagresivas, por ejemplo). Su utilidad se ciñe sólo a la fase activa, y solamente para los síntomas positivos.

En resumen, la esquizofrenia no tiene cura pero es importante detectarla cuanto antes para iniciar el tratamiento adecuado. En casos infantiles, el niño no sólo necesitará atención psiquiátrica, es vital la medicación, terapia familiar y programas especializados para controlar y manejar la enfermedad.

A continuación les dejamos un video de un caso impactante de Esquizofrenia Infantil, que ha recorrido el mundo entero por su gravedad.

Fuente consultada:
– American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP)