Este artículo tiene como objetivo describir y diferenciar lo que hoy en día se considera un envejecimiento “normal” o “sano” del envejecimiento “patológico”. Debido a que con demasiada frecuencia se confunde la senescencia o envejecimiento mental normal, con la senilidad, que es un envejecimiento patológico; es decir, que excede a la involución propia de la edad y que por diversas razones conlleva al deterioro intelectual y a la demencia.

Muchas veces se atribuye a la edad la pérdida de memoria, lo cual es esperable, pero no es razón fundamental para hablar de un franco y posible deterioro cognitivo. Si es verdad que a mayor edad, mayor es el riesgo de sufrir una posible patología neurodegenerativa.

Se calcula que el deterioro cognitivo y la demencia existiría en un 5 a 10% de las personas mayores de 65 años. Esta cifra sin duda es elevada, pero indica  al mismo tiempo, que más del 90% de los hombres y mujeres de edad avanzada conservan su lucidez mental. No obstante, lo que sí es indiscutible es que con el transcurso de los años el organismo biológico experimenta una involución progresiva de su vitalidad, que también afecta al cerebro, con un mayor o menor grado de daño neuronal. Se estima que a los 90 años habría una destrucción del 30% de las células nerviosas.

El envejecimiento no es una fase de la vida caracterizada por un declive como se ha postulado desde las perspectivas más tradicionales de la investigación gerontológica.  (Calero & Navarro, 2012) Hoy en día se plantea que en la vejez no sólo se debe hablar de envejecimiento patológico frente a no patológico, sino que dentro del grupo “no patológico” debemos diferenciar a personas con:

1- Un envejecimiento normal o usual: es decir aquellas personas sin patologías aunque con riesgo de sufrirlas.

2- Y personas con envejecimiento óptimo: se refiere a un alto nivel de funcionamiento y bajo riesgo de sufrir alguna patología. Implicaría tres componentes principales:

. baja probabilidad de enfermedad y discapacidad,

. alto nivel de capacidad cognitiva y funcional,

. implicación activa con la vida diaria, ya sea social, familiar, etc.

¿Qué significa envejecimiento Patológico?

En la moderna neuropsiquiatría norteamericana se tiende a hablar de demencias, definidas como una pérdida de las capacidades intelectuales que interfieren en el funcionamiento social y laboral del individuo.

Para diagnosticar una demencia no basta con un menoscabo de las funciones cognitivas en general, se requiere un compromiso global de la personalidad, que se traduce en la pérdida de los hábitos sociales, descontrol de los impulsos
instintivos y en la inadecuación interpersonal, pero sobre todo aparece un quiebre de la autocrítica, desapareciendo la conciencia de enfermedad. Si se los interroga por su memoria, dirán que está perfecta, aunque olviden de inmediato lo que
se les ha preguntado.

¿A qué se debe estos diferentes tipos de envejecimiento?

Básicamente se debe a cómo uno vive su vida es como uno envejecerá. Es decir que para expresar la variabilidad y heterogeneidad del envejecimiento, se tiene en cuenta diversos factores en cuanto a historia vital personal, cultural, educacional, laboral, social, económica y salud en general.

Es decir que a partir de las distintas situaciones vitales se observan diferencias inter-individuales, relacionadas con el nivel de funcionamiento físico, cognitivo y social.

¿Existen predictores del Envejecimiento Exitoso?

Se estiman como predictores del envejecimiento exitoso el no tener enfermedades crónicas, tener un mayor nivel de actividad, disfrutar de un buen estado de ánimo, la ausencia de deterioro cognitivo, mantener expectativas
de auto-eficacia elevadas, así como un mayor nivel de implicación en actividades físicas, sociales e intelectuales.

Estudios recientes (Kraft, 2012) indican la importancia de participar de talleres individuales o grupales con programas de intervención cognitiva son muy eficaces, el objetivo es mantener y estimular el funcionamiento intelectual, como memoria, atención, concentración, además de la práctica frecuente de ejercicio físico.

Para ello les recomiendo el entrenamiento cognitivo que se realiza de manera individual una vez a la semana. No dude en consultar en el formulario de contacto.

Referencias:

  • Sergio Peña y Lillo (2012). Envejecimiento normal y patológico (Rev GPU; 8; 2: 192-194).
  • Mª Dolores Calero y Elena Navarro (2012). Envejecimiento óptimo: marcadores psicosociales de la evolución cognitiva
    en personas mayores de 80 años. (Rev. Información Psicológica; 104: 13- 28.)