Recientemente y con los avances de las neurociencias, las alteraciones en la memoria de los adultos mayores está siendo considerado como patológico y a su vez, como un indicador de afectación a nivel cerebral.

Durante muchos años la pérdida de memoria ha sido reconocida como un acompañamiento de la vejez. Las dificultades cotidianas, tales como olvidar las llaves, no recordar el nombre de alguien que conocemos recientemente o lo que teníamos que comprar en el supermercado, resultan ser familiares para todas las personas, y esta situación parece ser más común a medida que envejecemos.

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El umbral que los médicos actualmente utilizan para determinar hasta qué punto es normal o patológico se refiere a que la pérdida de memoria haya progresado de tal manera que el desempeño funcional en cuanto a las actividades diarias o actividades laborales resulten casi imposibles de realizar de manera independiente, por ejemplo, si alguien no puede manejar sus finanzas, o cubrir sus necesidades básicas mínimas (bañarse, comer, vestirse). Este grado de deterioro cognitivo se denomina demencia.   

Cuando aparecen quejas frecuentes subjetivas de problemas en la memoria, se denomina “Deterioro Cognitivo Leve” (DCL). Aunque otros términos han sido utilizados, incluyendo “Deterioro Cognitivo No Demencia” (DCND) o “Deterioro Cognitivo Mínimo” (DCM).

¿Qué es el Deterioro Cognitivo Leve?

Es cuando la persona presenta quejas subjetivas o malestar en torno a ciertas dificultades en la memoria, por ejemplo, olvida lo que iba a decir, dificultades para nombrar una palabra, no recuerda exactamente para qué iba a la cocina y luego se acuerda, tendencia a no encontrar objetos, etc. La persona se da cuenta de estas dificultades pero utiliza ciertas compensaciones ambientales como agendas, listas, anotaciones, ayudas memoria, que le permiten desempeñarse de manera independiente en todas las actividades que realiza.

Se refiere a aquellos pacientes con un profundo déficit cognitivo de memoria pero sin afectación en otras funciones cognitivas, como también aquellos pacientes con pequeños déficits en varias áreas pero sin deterioro funcional doméstico ni laboral, no reúnen criterios para poder ser diagnosticados con demencia.

Este Deterioro Cognitivo Leve constituye un estado de transición entre el envejecimiento normal y la demencia leve. 

El DCL en el que sólo está presente el trastorno de la memoria ha sido denominado de Tipo Amnésico, ya que se enfatiza el deterioro solamente de la memoria.

En otros casos puede estar afectando otra área como por ejemplo el lenguaje o funciones ejecutivas, entonces se habla de un DCL de dominio único distinto de la memoria o cuando hay más de un área afectada se habla de DCL de múltiples dominios. 

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¿Cómo se diferencian las dificultades de memoria en DCL de aquellas del envejecimiento normal?

Muchos estudios e investigaciones científicas han demostrados que el rendimiento cognitivo de pacientes con DCL, en general su rendimiento es menor en los test formales de memoria (ej: evaluación cognitiva), aun cuando se compara con individuos en su mismo grupo etario. Como así también se observan mínimas dificultades en otras áreas del pensamiento, tales como nombrar objetos o personas (acordarse el nombre de cosas), y pruebas de planeamiento complejo.

Dichas dificultades son similares, pero se describen como más severos en los test neurocognitivos asociados a pacientes que presentan la Enfermedad de Alzheimer. 

Por otra parte es muy importante realizar una entrevista clínica minuciosa e indagar sus actividades diarias junto con un informante, como por ejemplo cómo es el desempeño en sus hobbies actualmente y cómo era antes, estos datos son evidentes para realizar esta distinción.

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Relación entre DCL y Demencia

Varios estudios han demostrado que las quejas de memoria en los pacientes ancianos son asociadas con mayor riesgo de desarrollar demencia en el futuro. Más comúnmente, el tipo de demencia que puede desarrollar un paciente con DCL es la Enfermedad de Alzheimer, aunque otras demencias, tales como Demencia Vascular o Demencia Fronto-temporal pueden ocurrir también.

Algunas características están asociadas con una mayor probabilidad de progresión a demencia. Estas incluyen, confirmación de dificultades en la memoria por un informante confiable (tales como esposo/a, hijos o amigos cercanos), pobre desempeño en test de memoria objetivos, y algún cambio en la habilidad para llevar a cabo tareas diarias, tales como hobbies, manejo de las finanzas, manejo de situaciones de emergencia o fallas de higiene personal.

Un factor que fue tenido en cuenta en estos estudio fue la depresión, ya que muchos pacientes con depresión también se quejan de dificultades en la memoria. Varios estudios han sugerido que cierto grado de atrofia o disminución en el metabolismo detectado en imágenes del cerebro (PET o RMN) incrementan las posibilidades de desarrollar demencia en el futuro.

Aunque estos factores pueden describir ciertas posibilidades a desarrollar alguna demencia, no es posible actualmente predecir con certeza que paciente con DCL desarrollará o no demencia.

Evaluación

Por lo general los pacientes llegan al consultorio médico con estas quejas, lo que se suele hacer es derivarlo al médico Neurólogo quien solicita una serie de exámenes, probablemente análisis de sangre o imágenes cerebrales y además, es importante realizar una evaluación neuropsicológica, ya que cierta información no aparece en los estudios médicos y es importante obtener registro del funcionamiento cognitivo en si.

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Estos estudios están dirigidos a definir mejor la situación actual del paciente y a buscar si existiesen problemas médicos que puedan tener un efecto sobre el cerebro (infecciones, déficit nutricionales, desordenes autoinmunes, efecto adverso de algún medicamento, etc.) que podrían ser el causante de las dificultades mnésicas.

Aunque el desempeño normal en los test neurocognitivos no garantiza que la persona no vaya a desarrollar demencia, datos actuales indican que los resultados normales son relativamente tranquilizadores al menos para el futuro cercano (aproximadamente cinco años). Por lo que también si existen algunas sospechas sería indicado repetir al cabo de unos años una evaluación neuropsicológica.

Tratamiento

Existe evidencia sobre el efecto positivo de la estimulación cognitiva, la dieta saludable y la actividad física para reducir las probabilidades de que el deterioro cognitivo leve se convierta en demencia.

En el futuro, nuevos tratamientos que serán desarrollados para la Enfermedad de Alzheimer se probarán probablemente en pacientes con DCL también.

Existen algunas causas inusuales de deterioro de la memoria tal como deficiencia de vitaminas o enfermedad tiroidea, por citar las más frecuentes, que usualmente son detectadas durante la evaluación inicial mediante el interrogatorio y un análisis de laboratorio clínico. El tratamiento específico para estas patologías debería ser instaurado, lo cual llevaría a la mejoría total del trastorno de memoria.